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“Con Rubén cantamos a la Paz”, expresó este mediodía la compañera vicepresidenta Rosario Murillo, al destacar que hoy Nicaragua celebra el 103 aniversario de su paso a otro plano de vida.

Compañera Rosario Murillo: ¡Con Rubén cantamos a la Paz!

“Esta Nicaragua de Darío y de Sandino que hoy conmemora en grande a Rubén”, añadió.

“Estamos de fiesta porque nosotros los creyentes sabemos que vamos a la vida eterna, sentimos a nuestro gran Rubén Darío aquí, entre nosotros y lo celebramos con su poesía que nos hace vivir y que nos hace sentir y que nos hace vibrar orgullosos de nuestra Nicaragua”, resaltó.

“Hermoso poema de nuestro Rubén: ‘Retorno’. Ahí hay un resumen de lo que sentimos los nicaragüenses, el orgullo de nuestra Nicaragua”, dijo en alusión a esa obra del príncipe de las letras castellanas.

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“¡Cómo agradecemos a Dios por habernos dado esa gloria de la literatura universal: Rubén Darío!”, exclamó y luego citó sus versos:

Retorno

El retorno a la tierra natal ha sido tan
sentimental, y tan mental, y tan divino,
que aún las gotas del alba cristalinas están
en el jazmín de ensueño, de fragancia y de trino.

Por el Anfión antiguo y el prodigio del canto
se levanta una gracia de prodigio y encanto
que une carne y espíritu, como en el pan y el vino.
En el lugar en donde tuve la luz y el bien,
¿qué otra cosa podría sino besar el manto
a mi Roma, mi Atenas o mi Jerusalén?

Exprimidos de idea, y de orgullo y cariño,
de esencia de recuerdo, de arte de corazón,
concreto ahora todos mis ensueños de niño
sobre la crin anciana de mi amado León.

Bendito el dromedario que a través del desierto
condujera al Rey Mago, de aureolada sien,
y que se dirigía por el camino cierto
en que el astro de oro conducía a Belén.

Amapolas de sangre y azucenas de nieve
he mirado no lejos del divino laurel,
y he sabido que el vino de nuestra vida breve
precipita hondamente la ponzoña y la hiel.

Mas sabe el optimista, religioso y pagano,
que por César y Orfeo nuestro planeta gira,
y que hay sobre la tierra que llevar en la mano,
dominadora siempre, o la espada, o la lira.

El paso es misterioso. Los mágicos diamantes
de la corona o las sandalias de los pies
fueron de los maestros que se elevaron antes,
y serán de los genios que triunfarán después.

Parece que Mercurio llevara el caduceo
de manera triunfal en mi dulce país,
y que brotara pura, hecha por mi deseo,
en cada piedra una mágica flor de lis.

Por atavismo griego o por fenicia influencia,
siempre he sentido en mí ansia de navegar,
y Jasón me ha legado su sublime experiencia
y el sentir en mi vida los misterios del mar.

¡Oh, cuántas veces, cuántas oí los sones
de las sirenas líricas en los clásicos mares!
¡Y cuántas he mirado tropeles de tritones
y cortejos de ninfas ceñidas de azahares!

Cuando Pan vino a América, en tiempos fabulosos
en que había gigantes y conquistaban Pan
y Baco tierra incógnita, y tigres y molosos
custodiaban los templos sagrados de Copán,

se celebraban cultos de estrellas y de abismos;
se tenía una sacra visión de Dios. Y era
ya la vital conciencia que hay en nosotros mismos
de la magnificencia de nuestra Primavera.

Los atlántidas fueron huéspedes nuestros. Suma
revelación un tiempo tuvo el gran Moctezuma,
y Hugo vio en Momotombo órgano de verdad.
A través de las páginas fatales de la historia,
nuestra tierra está hecha de vigor y de gloria,
nuestra tierra está hecha para la Humanidad.

Pueblo vibrante, fuerte, apasionado, altivo;
pueblo que tiene la conciencia de ser vivo,
y que reuniendo sus energías en haz
portentoso, a la Patria vigoroso demuestra
que puede bravamente presentar en su diestra
el acero de guerra o el olivo de paz.

Cuando Dante llevaba a la Sorbona ciencia
y su maravilloso corazón florentino,
creo que concretaba el alma de Florencia,
y su ciudad estaba en el libro divino.

Si pequeña es la Patria, uno grande la sueña.
Mis ilusiones, y mis deseos, y mis
esperanzas, me dicen que no hay patria pequeña.
Y León es hoy a mí como Roma o París.

Quisiera ser ahora como el Ulises griego
que domaba los arcos, y los barcos y los
destinos. Quiero ahora deciros ¡hasta luego!
¡Porque no me resuelvo a deciros adiós!

Rubén Darío

León de Nicaragua

1907

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La compañera Rosario Murillo comentó: “Pueblo, pueblo nuestro, vibrante, fuerte, apasionado, altivo, pueblo que tiene la conciencia de ser vivo y que, reuniendo sus energías en haz portentoso, a la patria vigoroso demuestra que puede bravamente presentar en su diestra el acero de guerra o el olivo de paz”.

“Si pequeña es la patria uno grande la sueña, mis ilusiones, mis deseos y mis esperanzas me dicen que no hay patria pequeña, con nuestro Rubén cantamos a la patria, con nuestro Rubén, cantamos al honor, a la dignidad, a la honra, a la valentía de nuestro pueblo”, citó nuevamente.

“Con nuestro Rubén cantamos también a la paz; paz, paz, paz, voy gritando paz, paz, paz, así clamaba el italiano, así voy gritando yo ahora, así voy gritando yo ahora, hay en el alma, mano en la mano a los países de la aurora, con Rubén celebramos a nuestro pueblo vibrante, fuerte, apasionado, altivo, que tiene la conciencia de servir y que reuniendo sus energías en haz portentoso, a la patria vigorosa demuestra que puede bravamente presentar en su diestra el acero de guerra o el olivo de paz”, dijo.

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“Y si pequeña es nuestra Nicaragua nuestra patria, uno grande la sueña; las ilusiones, los deseos, las esperanzas le dicen a Rubén y nos dicen a todos que no hay patria pequeña”, continuó.

“Y así vamos, qué dice Rubén a Nicaragua”:

Madre, que dar pudiste de tu vientre pequeño

tantas rubias bellezas y tropical tesoro,
tanto lago de azures, tanta rosa de oro,
tanta paloma dulce, tanto tigre zahareño.

Yo te ofrezco el acero en que forjé mi empeño,
la caja de armonía que guarda mi tesoro,
La peaña de diamantes del Ídolo que adoro
y te ofrezco mi esfuerzo, y mi nombre y mi sueño.

Señaló la compañera vicepresidenta: “Con Rubén en alto, con el pueblo nicaragüense en alto celebramos el 103 Aniversario de su tránsito a ese otro plano de vida, a ese más allá en el que nos sigue enalteciendo y desde el cual nos sigue iluminando, como sol que no declina, y alumbrando las nuevas victorias del pueblo nicaragüense”.

Poeta de Masaya gana Premio Internacional de Poesía Rubén Darío

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A continuación, la compañera Rosario Murillo informó que el jurado conformado por el Dr. Jorge Eduardo Arellano, el profesor Carlos Alemán Ocampo y el poeta David Mcfield, del Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2018, “ha decidido entregar, o conceder, o premiar con el primer lugar a la poeta nicaragüense de Masaya Magda Bello, ‘No hay pasada a Catarina’ se llama el poemario, he estado viendo, me lo hicieron llegar, hermosos poemas que vamos a dar a conocer el día de mañana”, añadió.

“Muchas felicidades a Magda Bello de Masaya por esos hermosísimos e intensos poemas que cantan a la vida y a la esperanza”, concluyó.

Fuente: El 19 Digital

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