Entre cantos a la Virgen, y el sonido de chischiles y matracas se repartió la tradicional gorra con productos típicos nicaragüenses, cajetas de coco, coyolitos, refresco de chicha y pinolillo, fueron degustados por los partici- pantes en un ambiente de alegría, fe y devoción a María la Virgen, Patrona de Nicaragua, dando la sensación que estamos unidos y bendecidos por la Madre de Dios como una Gran Familia.