«Es necesario enriquecer constantemente la dieta con ácidos grasos omega-3, ya sea a partir de fuentes naturales (alimentos) o de suplementos (dietéticos). Las frutas y verduras también estimulan la actividad cerebral. El ayuno intermitente, que forma parte de la práctica médica mundial actual, también puede ser muy beneficioso para la función cerebral», explicó Yaroslav Ashijmin.