«Como resultado de la puesta en práctica de este plan estratégico decenal, la justicia en Nicaragua tiene un nuevo rostro, no sólo por las instalaciones donde la población es atendida con la dignidad que se merece y nuestro personal administrativo trabaja con comodidad, sino porque gracias a estos cambios hemos ido poco a poco enrumbándonos hacia el sagrado objetivo de garantizarle al pueblo nicaragüense una administración de justicia imparcial, independiente, gratuita, humana, pronta, cumplida, transparente, con igualdad y equidad», dijo la doctora Alba Luz Ramos.